Cada uno de nosotros cuenta con su propia
personalidad, estilo, capacidad, características físicas y emocionales. Orejas de Mariposa es
uno de esos cuentos en los que Kalandraka trabaja este tema desde una
perspectiva sutil y positiva, haciendo de una peculiaridad física en una niña,
todo un homenaje a la singularidad de cada uno.